El equilibrio perfecto entre genética y tiempo. Tras 60 días en nuestra cámara de maduración, el ya legendario marmoleo del Black Angus se ha concentrado, ofreciendo una textura increíblemente fundente. Es un chuletón para quienes buscan algo más que ternura: aquí el sabor evoluciona hacia notas de mantequilla madura y frutos secos, manteniendo la jugosidad característica de la raza.
Consejo del carnicero: Es fundamental atemperar la pieza varias horas antes de cocinarla. Un sellado potente por fuera y un corazón caliente pero poco hecho es todo lo que necesita para brillar.





